Me llama la atención y, a su vez, admiro a las nuevas generaciones. El arrojo que tienen para tomar nuevos proyectos, vivir sueños y establecer nuevas prioridades en su vida, no obstante, creo firmemente en que existe un “sentido de equilibrio”. Sí, pues la vida es de decisiones, opciones, siempre que uno toma una preferencia: gana, por un lado, pero también pierde por otro.

De esto y más hablo en la charla “Las nuevas generaciones y el mundo empresarial”, donde relaciono mi experiencia como ejecutivo, pero también el contenido de Conversaciones de Bar. El cual de una u otra forma da foco a la necesidad de entender que el tiempo es el mayor bien que poseemos como seres humanos: qué hacer con él, es la decisión más elemental que tomamos.